Historia
Las carteras orientadas a income llevan décadas formando parte del repertorio de jubilados e inversores conservadores. Su forma exacta cambia según época y mercado —acciones de dividendo, bonos, inmobiliario cotizado, efectivo—, pero la lógica es muy estable: generar un flujo razonablemente predecible sin depender por completo de vender activos para financiar gasto. En fases de tipos altos suelen apoyarse más en renta fija; en fases de tipos bajos o represión financiera, tienden a incorporar más acciones de dividendo y REITs.
Filosofía
Combinar activos generadores de yield mientras se controla drawdown y volatilidad de la renta. La prioridad no es maximizar la riqueza final, sino conseguir una mezcla más amable para quien valora ingresos periódicos y cierta estabilidad. La tensión central de este tipo de cartera es evitar perseguir yield a costa de calidad o robustez: la renta debe ser suficientemente atractiva, pero no venir acompañada de fragilidad excesiva.