Historia
La Cartera Ivy fue presentada por Meb Faber y Eric Richardson en su libro The Ivy Portfolio, publicado en 2009. La idea consistía en aproximar la diversificación de grandes endowments universitarios como Yale o Harvard utilizando únicamente ETF líquidos. A diferencia de las carteras institucionales, muy apoyadas en private equity, hedge funds y otros activos ilíquidos, la Cartera Ivy reemplaza esas exposiciones con proxies cotizados de mercado público. Ganó popularidad entre inversores particulares tras la crisis financiera global, cuando la necesidad de diversificación más allá de la combinación clásica de acciones y bonos volvió a ocupar el centro del debate.
Filosofía
Replicar la diversificación institucional utilizando solo instrumentos líquidos. En lugar de depender de alternativas ilíquidas, la cartera usa ETF representativos de las grandes clases de activo: renta variable, bonos, inmobiliario y materias primas. El objetivo no es acertar el siguiente activo ganador, sino distribuir el patrimonio entre motores económicos distintos para reducir la dependencia de una sola fuente de retorno.