Historia
Oro y plata se han usado durante siglos como metales monetarios, reserva de valor y cobertura frente a crisis. Esta cartera hace explícita esa tradición reuniendo ambos metales en una sola estructura, sin acciones, bonos ni flujos de caja. Es una forma extrema de expresar una tesis monetaria y de escasez física, más cercana a una reserva dura que a una cartera de inversión productiva.
Filosofía
La cartera acepta una volatilidad alta a cambio de exposición directa a metales preciosos. El oro aporta la parte más monetaria y universal del binomio; la plata añade más ciclicidad, más sensibilidad industrial y normalmente más volatilidad. Su fortaleza es la pureza de la tesis. Su debilidad es la concentración total en un universo que no genera caja y puede atravesar largos tramos de bajo rendimiento real.