Historia
La cartera All Weather fue desarrollada por Ray Dalio y Bridgewater Associates en los años noventa como un marco institucional para construir carteras capaces de sobrevivir a cambios en el entorno macroeconómico. Frente a las carteras tradicionales, muy dependientes del comportamiento de la renta variable, Bridgewater partió de la idea de que los retornos de los activos vienen impulsados sobre todo por dos fuerzas: crecimiento económico e inflación. Ambas pueden subir o bajar de forma independiente, generando cuatro regímenes macro distintos. El enfoque All Weather se diseñó para que la cartera tuviera exposición a activos que rindieran bien en cada uno de esos entornos. El concepto ganó mucha más visibilidad en la década de 2010, cuando Dalio lo presentó públicamente como una alternativa robusta a las asignaciones clásicas dominadas por acciones. Está estrechamente relacionado con la filosofía más amplia del risk parity, donde se equilibran aportaciones de riesgo en lugar de limitarse a repartir pesos nominales.
Filosofía
No apuestes todo a un único desenlace macroeconómico. En su lugar, equilibra la cartera para que pueda sobrevivir a distintas combinaciones de crecimiento e inflación. Las acciones tienden a rendir bien cuando el crecimiento es sólido. Los bonos lo hacen mejor cuando el crecimiento se debilita o aparece deflación. Las materias primas y el oro suelen responder mejor cuando repunta la inflación. Al repartir la exposición entre esas sensibilidades y escalarla adecuadamente, la cartera reduce su dependencia de un único régimen económico. La intuición clave es que las carteras tradicionales están dominadas por riesgo de renta variable, mientras que una cartera macro bien equilibrada reparte el riesgo de forma más homogénea entre los grandes motores económicos.