Historia
Dogs of the Dow se popularizó a comienzos de los años noventa gracias a Michael B. O'Higgins y a su libro Beating the Dow. La estrategia toma como universo el Dow Jones Industrial Average, un conjunto estrecho de grandes blue chips estadounidenses. Al principio de cada año, el inversor selecciona las diez compañías del Dow con mayor dividend yield y las mantiene a partes iguales durante doce meses. La hipótesis es que un yield elevado dentro de un universo de blue chips puede reflejar infravaloración temporal más que deterioro permanente. El resultado fue una forma muy accesible de traducir value contrarian a una regla mecánica.
Filosofía
Dogs of the Dow descansa sobre reversión a la media y disciplina por dividendo. Cuando una acción del Dow cae de precio, su yield sube y se vuelve más probable que entre en la cartera. Si el negocio se recupera, el precio sube, el yield baja y puede salir en el siguiente rebalanceo. La estrategia compra así blue chips temporalmente impopulares sin requerir análisis profundo de cada compañía. Su fuerza es la simplicidad: combina value, income y gran capitalización. Su debilidad es la concentración y la posibilidad de falsas señales: un dividendo alto también puede reflejar deterioro real del negocio.